Un Sueño de Amor para los Niños con Cáncer
24 Feb 2010
La experiencia de dar amor y llevar alegría a niños y jóvenes que padecen de cáncer se ha convertido en la pasión de vida de los integrantes de la organización sin fines de lucro Fundación Casa José. María Cristina Miranda, presidenta de la Fundación, nos explica que la agrupación nació de la experiencia vivida por la familia y amigos de su hijo, el joven cagüeño José Miguel, quien fue diagnosticado con cáncer en agosto de 1995, cuando tenía 14 años de edad.
Un grupo de padres de sus compañeros de la Manada 1167 de Niños Escuchas, en el Colegio Notre Dame, se enteraron y comenzaron a reunirse en un círculo de oración por la salud de José Miguel. El apoyo emocional y espiritual de la familia y amigos contribuyó a que José Miguel viviera con alegría durante seis años, a pesar de que le habían pronosticado solamente dos semanas de vida. Al final, nos cuenta la Sra. Miranda, unas dos semanas antes de fallecer en agosto de 2001, José Miguel manifestó que “he disfrutado más de lo que he sufrido”.
El grupo continuó reuniéndose y se constituyó en la Fundación Casa José, dedicada a llevar alegría a otros pacientes de cáncer menores de 21 años. Unas diez o doce veces al año visitan el Hospital de Niños San Jorge, donde no se limitan a llevar unos regalos a los niños hospitalizados, sino que hacen una fi esta en la que los pacientes pueden compartir
con otros niños, con sus propios familiares y los visitantes. La experiencia con José Miguel les enseñó que los niños pacientes de cáncer se benefician mucho del contacto con la naturaleza. Esto les da mucha paz y les ayuda a olvidar su enfermedad y a tener vivencias que los apartan del sufrimiento.
Arturo Díaz, quien es vocal en la directiva de la Fundación, indicó que el gran sueño del grupo es construir un campamento permanente para niños y jóvenes con cáncer. La hermana de José Miguel, Zuleika, realizó el diseño arquitectónico del campamento. Sin embargo, no cuentan con el terreno ni los fondos para la construcción, los que esperan recaudar en los próximos años.El Campamento Casa José será un espacio de paz en el que los miles de niños y jóvenes con cáncer en Puerto Rico y El Caribe puedan com- partir entre ellos y con sus familiares en un ambiente que ayudará a su restablecimiento emocional. Contará con cabañas, biblioteca, anfiteatro, establo, muelle, piscina, oficinas médicas y administrativas.
Mientras se consiguen los fondos para hacer ese sueño realidad, Casa José realiza encuentros anuales en diferentes hospederías en la Isla. El lugar ideal, afirma Díaz, es el Hotel Treasure Island en Cidra, que cuenta con acceso al lago, piscina y está rodeado de un ambiente natural. Allí, no solamente le ofrecen actividades recreativas sino que los familiares y pacientes tienen experiencias con la participación de psiquiatras, psicólogos y otros profesionales. La meta es que se olviden durante unas horas del hospital y de la enfermedad. para disfrutar de la vida con intensidad. Ya se han celebrado dos encuentros familiares de este tipo, con la participación de unos 20 pacientes y 100 personas en cada uno. Cada actividad dura un fin de semana y tiene un costo para la Fundación que supera los $30,000. El tercer encuentro se celebrará en abril de este año y se espera realizar otro en el mes de octubre.
Casa José cuenta con “muchos ángeles”, entidades y personas que le hacen donativos. Además, realiza varias actividades para recaudar fondos, la principal de las cuales es una Cena-Baile y Subasta de Arte, cuya cuarta edición se efectuará el 20 de marzo en la Sala Carmita Jiménez del Centro de Bellas Artes de Caguas. En la actividad habrá cóctel, cena, buena música para bailar y los asistentes podrán aprovechar la subasta donde pueden obtener obras originales de artistas de renombre como Antonio Martorell, Orlando Vallejo y otros consagrados, a una fracción de su precio en el mercado.
Miranda nos explica que la incidencia de cáncer en niños en Puerto Rico es muy alta. Sin citar estadísticas oficiales, los miembros de Casa José lo saben por la cantidad de niños que pasan la experiencia. Conocen los rostros y los nombres de los que mueren, al igual que las vivencias de muchos que sobreviven a esta cruel enfermedad. Casa José necesita mucha ayuda para alcanzar sus metas. Todo el trabajo de sus integrantes es voluntario y está guiado con el único fi n de compartir alegrías y paz con niños cuya salud es frágil. Ayudar a los más frágiles es siempre labor bendecida por el Creador.
Para más información sobre Fundación Casa José pueden llamar a los teléfonos 787-746-5613, 787-744-7127 o 939-969-1535. También pueden visitar la página web en www.fundacioncasajose.org
César Irizarry Costa, El Periódico
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